Siempre que paso por este edificio me llama la atención sus ventanas y puertas, es un edificio de ladrillos que siempre me lo encuentro y parece salir "de la nada" pues ningún otro edificio de los alrededores posee nada parecido a su estructura (que también ya había hecho fotos hace unos años y publicado aquí en el blog).
De yo vivir ahí, sería un sitio para sentarse en pantalones cortos, estar leyendo, con mi guitarra o simplemente viendo a todos pasar y olvidarme del ruido cercano de la ciudad; aunque siempre he creído que habrán balcones como este donde quiera que vaya...


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